Uso correcto de “sin embargo”

El uso de la locución adverbial “sin embargo” suele, a menudo, causar confusión. La versatilidad de su sentido adversativo permite colocar dicha
locución al inicio, en medio y al final de una oración:

1. Dos de los principales problemas en México son la inseguridad y la corrupción. Sin embargo, la solución no está únicamente en el gobierno, sino también en la población. (Une dos ideas distintas cuyos sujetos y verbos también son distintos: problemas/ser y solución/estar).

2. El texto de contaduría ya fue corregido; sin embargo, aún no tiene formato. (Une dos ideas directamente relacionadas entre sí que utilizan el mismo sujeto. El verbo también puede ser el mismo.).

3. Todos los alumnos asistieron a clases. El maestro, sin embargo, faltó. (Va entre comas parentéticas en medio de una sola idea).

4. Los correctores de estilo son muy buenos en gramática. Algunos aún escriben “en base a”, sin embargo. (Al final).

5. Manuel no llegó a la reunión, sin embargo de que había dicho que llegaría puntual. (A modo de “a pesar de que”).

6. Y sin embargo se mueve. (Podríamos escribir “Y, sin embargo, se mueve.”, aunque la primera opción, debido a la conjunción “y”, es más simple y no corta tanto la lectura.

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